Entre fogones y retales soy mamá, esposa, hija, amiga…pero sobretodo soy mamá. Aunque no la que quisiera. Últimamente no me estoy portando bien; grito, salto a todas, no tengo paciencia… Y ellos no tienen la culpa. Y yo no me gusto. No se van a dormir porque se lo están pasando bien y no quieren que el juego termine. Tardan en elegir su ropa porque tienen sus propios gustos y ,como a los adultos, les gusta crear su propio look. No quieren vestirse solos porque es mejor que les vista mamá y así entre prenda y prenda siempre cae algún besito. No quieren levantarse temprano porque tienen sueño y hace frío. No corren para hacer las cosas porque no saben cuanto duran los minutos, ni cuantas hora tiene el día, ni qué pasará mañana; viven el presente y así son felices. Y yo me enfurezco y pierdo los nervios porque vivo contando los minutos, pensando qué haré luego, creyendo que “me están tomando la medida” y yo así no puedo ser feliz. Pido perdón siempre, no me cues...